Manifiesto de l@s jóvenes de Hondarribia

Mikel

Queremos mostrar nuestra indignación por los hechos ocurridos el 21 de septiembre.

 Jokin simboliza la imagen de cualquiera de nosotros, hoy en día se habla de hacer un mundo libre, un mundo en paz, pero todo queda en una mera utopía, nadie frena el odio, la violencia, la corrupción, la guerra ¿Es este el mundo que vamos a recibir? ¿Es este el mundo que nos vais a dar?

Los jóvenes queremos hacer un llamamiento a la sociedad para recordarle que tiene una asignatura pendiente con nosotros, la enseñanza de los valores humanos. El día de mañana queremos ser mujeres y hombres de bien, queremos ser tolerantes, queremos respetarnos los unos a los otros, queremos ser personas dignas y vivir con nobleza de pensamiento.

Jokin, tú escribiste: «Libre, oh, libre, mis ojos seguirán aunque paren mis pies». Nosotros te hemos entendido, nos has dado la pista el día en que consigamos estos valores, conseguiremos ser libres al igual que tú.

 

Andrea

Jokin, te echo de menos, yo sólo no, todas las personas que te han querido y te siguen queriendo. Busco un porqué y no lo encuentro, un por qué hiciste eso, un por qué no te ayudamos, un por qué te hicieron eso, un por qué a todo. No tenías que haberlo hecho, aunque lo entiendo. Ahora después de que haya pasado todo, nos damos cuenta de que te necesitamos, no sólo yo, sino todo el mundo. Igual algunas personas no lo reconocen, pero nosotros y otras muchísimas sí. Y ahora nosotros nos preguntamos: «¿Y ahora con quién voy a hacer esto?», «¿y esto?». Muchas preguntas sin respuesta, pero ¿quién va a ocupar el lugar de nuestro amigo? Nadie. Nadie te va a poder reemplazar. Sólo tú eras el que eras, sólo tú tenías esa sonrisa, esos ojos, esa boca, esa forma de hablar. Resumiendo, te necesitamos. Te echo de menos. Echo de menos no poder hablar contigo, echo de menos no poder contarnos esas cosas que nos hacían reír toda la noche. Echo de menos todo, y a ti en especial. Yo digo esto, pero en verdad todos te echamos de menos, tu familia, tus padres, tus amigos, y hasta las personas que no te conocían porque sienten pena por ti, por lo que te ha pasado y todas las personas a las que les han ocurrido esas desgracias. Lo que te ha pasado no es normal, esta historia va a durar el resto de la vida. Cuando miremos a la muralla diremos, de ahí se ha echado un amigo, un niño, un niño de 14 años, pero no se suicidó, le suicidaron. Por mucho que se diga que no, todos le suicidamos: más culpa tendrán algunos, pero en verdad, nosotros también, por no defenderte, por no estar a tu lado apoyándote, por no escucharte. No sé bien cómo expresarlo, pero te quiero, te queremos, te necesitamos, te echamos en falta, todas las noches me acuesto pensando en ti, en haberte podido ayudar, pero ya no hay vuelta atrás. Y espero que estés bien ahí donde estés. Jokin, siempre estarás en nuestros corazones.